Amistad de Altura

Pollita bonita

web-bonita_14032016

 

Hace un par de semanas unos amigos y yo subimos el volcán Tajumulco ubicado en el departamento de San Marcos de Guatemala. El grupo estaba conformado por 30 personas más los 6 guías turísticos y al principio se nos unieron 3 perritos muy simpáticos, quienes viven en el pueblo ubicado en las faldas del volcán.

Nos organizamos y finalmente a las 7am iniciamos el ascenso hacia la cima más alta de Centro América con 4220 msnm. El principio del camino era relativamente fácil, un camino de terracería con inclinación aceptable. Luego de una hora de estar subiendo, hicimos la primera parada para desayunar. Los tres perritos aprovecharon y ellos también desayunaron con nosotros. Continuamos el camino y cada vez se iba poniendo más difícil y algunas partes un poco estrechas y muy rocosas, pero los perritos seguían con nosotros. Los guías nos dijeron que la semana pasada en otro tour, los perritos también los habían acompañado durante una parte del ascenso, que luego volvían a bajar a sus casas. Entonces supimos que iba a llegar el momento en el que nos iban a dejar. Conforme fuimos avanzando nos dejó el primer perrito y se regresó a su casa, luego de un rato se regresó otro y solo quedó una perrita. Nos contaron que su nombre era Pollita.

Pollita continuó el ascenso con nosotros. Finalmente llegamos a la última cuesta antes de llegar al área de campamento (a 3900 msnm). A esta le llaman “Cuesta del arrepentimiento”… ¿Por qué será?

Para nuestra sorpresa Pollita continuó subiendo, incluso hubo momentos en los que ella iba liderando el grupo. Logró subir la cuesta del arrepentimiento y llegó al campamento con nosotros. Nunca nos imaginamos que llegaría hasta allá arriba. Llegamos más o menos a la 1:00pm, almorzamos y dormimos un rato debajo de un árbol. A las 4:30pm aproximadamente, era momento de subir una de las dos cimas, la cuál te lleva a los 4100msnm. El ascenso para esta cima era sumamente rocoso y arenoso. Por supuesto, para nosotros era obvio que Pollita iba a esperarnos abajo… ¡pero qué si no! Se vino con nosotros hasta arriba para ver el atardecer. En ese momento estábamos a -5°C y con vientos fuertísimos. A pesar de todo esto, Pollita nunca nos abandonó. La movía el viento y a veces no podía abrir bien sus ojitos, pero ella nunca se separó de nosotros.
3tercer

Llegó la noche y en el área del campamento también estábamos a -5 °C pero sin tanto viento. A pesar de no tener nada que comer, Pollita iba a pasar la noche con nosotros. La buscamos y le dimos un pan con pollo de los que llevábamos y bastante agua. Estaba muy sedienta.

Al día siguiente a las 4:00am los guías nos despertaron para subir la otra cima y ver el amanecer. El ascenso hacia esta cima era muy difícil debido a que es súper empinado y rocoso, para subir realmente hay que escalar. Además, de un lado están las rocas y del otro lado un gran barranco. Esta vez, volvimos a subestimar a Pollita por el alto grado de dificultad que, para nosotros, tenía esa área. Pero nuevamente nos sorprendió y volvió a subir con nosotros.  Esta vez estábamos en el punto más alto, a 4220 msnm. Hubo personas que no subieron por diferentes razones: frío, hambre, sueño, dificultad del ascenso, cansancio e incluso mal de montaña. Pero Pollita superó cualquier obstáculo para continuar con los humanos que estábamos ahí.

 

pollitas

Esta historia no es sobre algún rescate, pero quise contárselas porque me impresionó Pollita. No le importó nada, ni siquiera pasar hambre y frío con tal de estar con nosotros. Me pareció una muestra del gran amor que tienen los animalitos para darnos, sin esperar recibir nada a cambio.Pollita le agregó un toque de alegría al viaje al volcán, definitivamente no hubiera sido lo mismo sin ella ahí. No me queda más que afirmar que los perros son los mejores amigos de los hombres y que su fidelidad es incondicional.

Tagged , , , , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *